Pero fue la excusa perfecta para volver a tan maravillosa ciudad. Pues eso, ya tengo el billete de avión, que a parte de los Visados, es la posesión más preciada que tengo, aunque sea electrónico.
Para que la cosa empiece a parecerse a un auténtico blog, voy a colgar fotos de Londres aprobechando la visita... y así lo probamos.
